Biofilia en el Espacio de Trabajo // Workshop DEdT-Interface

¿Trabajar en espacios óptimos, sanos y que favorezcan la productividad? A la intuición que lleva a incorporar elementos naturales al espacio de trabajo, se le suma el grado de conocimiento que estamos adquiriendo y cuantificando. La constatación de los beneficios que aporta a la salud psicológica y física de las personas una conexión con la naturaleza ha generado todo un campo de posibilidades en el diseño de interiores. Un campo complejo y lleno de nuevas estrategias para enfrentar el diseño mediante sinergias entre naturaleza y artificio.

Toda una serie de estudios confirman que al ser humano no solo le gusta, si no que necesita el entorno natural, o al menos su representación (1), para estar en plenitud de condiciones. Nuestra fisiología ha sido moldeada a lo largo de milenios por la geografía, el clima, los ritmos estacionales, etc., por lo que somos muy sensibles a estos aspectos y aún hoy en día reaccionamos positivamente ante ellos. La sensación de protección, confort y bienestar que proporciona esta conexión con la naturaleza a través de los sentidos, al parecer, está en directa relación con nuestra evolución y supervivencia como especie.

biophilia-scjwaxbuilding-1200

Frank Lloyd Wright, Edificio SC Johnson Wax, 1936
El diseño es una reminiscencia de un bosque de la sabana, proporcionando la misma sensación biofílica de refugio, trabajar bajo los árboles. El edificio ha permanecido prácticamente inalterado durante los últimos 73 años. – Fuente: terrapinbrightgreen.com

Y aunque existe un componente cultural que implica algunas diferencias en cuanto a la incidencia de ciertos estímulos (2), como una proxémica distinta, una relación diferente a ciertos colores o una sensibilidad más acusada en función del origen de cada persona, ciertos datos son universales.

Pongamos un ejemplo: los estudios comparativos entre los espacios hospitalarios tradicionales y los “conectados con la naturaleza” indican que los últimos favorecen estancias hospitalarias más cortas, menor uso de medicamentos, mejor trato con el personal médico y mayor capacidad de recuperación de los pacientes.

En los años 80, a esta relación innata entre ser humano y naturaleza se la denominó Biofiila (3). La biofilia puede ser considerada como una parte de lo que denominamos Wellbeing, un concepto más holístico, que engloba tanto el entorno como los aspectos psicológicos individuales que definen el bienestar de la persona (4).

wellbeing

Esquema de las condicionantes externas e internas del wellbeing en el espacio de trabajo.
Fuente: Health, Wellbeing & Productivity in Offices: The next chapter for green building. (4)

Biofilia en el espacio de trabajo

La teoría de la Restauración de la Atención (ART en sus siglas en inglés), planteada por Rachel y Stephen Kaplan, propone que el contacto directo con la naturaleza puede restaurar la capacidad de atención dirigida, la que prestamos conscientemente. Digamos que el entorno natural permite restaurar la capacidad de atención involuntaria, reduciendo así la fatiga mental que produce el exceso de estímulos del  entorno urbano. De esta manera podemos retomar las tareas cognitivas exigentes con mayor capacidad de concentración.

El conjunto de estas aproximaciones al entorno laboral: biofilia, wellbeing, ART, etc… incide sobre aquellas opciones que mejoran el desempeño de las personas dentro de un ambiente de trabajo. Las empresas han encontrado aquí herramientas de mejora, justo en el factor de mayor coste: los empleados. Un pequeño aumento de productividad, sea por mayor eficiencia o por disminución del absentismo por parte del trabajador, tiene una gran repercusión en el balance económico anual. Ahora son las grandes empresas las mayores interesadas, por beneficio propio, en que estos conceptos de wellbeing y biofilia comiencen a implementarse en los interiores de sus  espacios de trabajo.

oficinas biofilica

Headquarters of staffing agency Pasona Group, en Tokyo. La personas también están involucradas en el cuidado y recolección de los productos del huerto, que luego consumen.

Workshop IP // DEdT-Interface

La Consultora ambiental Terrapin Bright Green publicó en 2014,  Los 14 Patrones del Diseño Biofílico,  categorizando las diferentes relaciones entre el diseño de los espacios interiores y la presencia de elementos naturales. Esta pauta de implementación de patrones naturales incluye aspectos directos como la conexión de los sentidos con estímulos naturales; alteraciones sensuales rítmicas y arrítmicas; conexiones aleatorias y efímeras; presencia de agua; calidad de la luz difusa y/o directa. Otros aspectos, indirectos y menos obvios como el misterio, el refugio o el riesgo, también presentes en la naturaleza.

Estos son los conceptos que han servido de base a los proyectos realizados en el Workshop Interior Perception (IP) / DEdT-Interface en Elisava. Ricardo Guasch, director del postgrado y el profesor Enzo Vignolo, han tutorizado este workshop junto a Roberto Lepori, Product Marketing Director y Odile Beranger, Concept Designer, ambos de Interface.  Interface  ha aportado la experiencia de años implementando estos conceptos de wellbeing y biofilia en sus diseños de producto. Experiencia muy bien documentada en Human Spaces.

roberto odile max

Odile Beranger, Concept Designer y Roberto Lepori, Product Marketing Director // Interface, en el workshop de Elisava.

En esta edición del workshop intervenimos en un conjunto de espacios interiores de la escuela. Lugares de paso existentes, indeterminados en uso, existentes en cada una de las 4 plantas del edificio y que son además son articuladores entre otros espacios de manera distinta en cada planta. El objetivo era el diseño de un ‘focus’, un espacio autocontenido, que además de responder a las claves del diseño biofílico suponía el reto de diseñar una envolvente tridimensional ligera, una sugerente membrana autoportante. Este nuevo lugar podría ser apto tanto para aislarse como para concentrarse, relajarse o intensificar la creatividad individual o de grupo. Un lugar propicio para un brainstorming o para una tutoría. Para todo ello contamos, además, con la colaboración de la paisajista Alejandra Coll.

La definición de materiales, la calidad de la iluminación natural y artificial, la incorporación de patterns, texturas y filtros, han sido parte de las claves para generar una calidad ambiental nueva, un nuevo concepto de lugar en estos espacios indeterminados, tan propicios para albergar formas de trabajo no convencionales.

  1. “Ofrecer a las personas conexiones simbólicas con la naturaleza parece producir casi el mismo impacto en los resultados de los empleados como la conexión real.” The global Impact Of biofilic Design in the workspace. http://humanspaces.com/global-report/the-global-impact-of-biophilic-design-in-the-workplace/
  2. Ciertos colores son interpretados de distinta manera en distintas culturas. El violeta por ejemplo, puede ser un color relacionado con la realeza o asociado con el feminismo.
  3. Edward O. Wilson//The Biophilia Hypothesis, 1993, Shearwater Books, con Stephen R. Kellert.
  4.  World Green Building Council:  “Health, Wellbeing & Productivity in Offices: The next chapter for green building”  / www.worldgbc.org

Texto por Enzo Vignolo, arquitecto, profesor y tutor del postgrado Diseño del Espacio de Trabajo de ELISAVA.

Los comentarios de los proyectos que se muestran a continuación contienen fragmentos extraídos de las memorias de los mismos.

Sakura / Eduardo Covelo, Xavier Zanuy, Arcadi Martín

La flor del cerezo florece por primera vez dando la bienvenida a la primavera, tiñendo el paisaje de rosa. Dicha flor se compone de cinco pétalos alrededor del óvulo. De igual manera, en el proyecto, los pétalos pueden disgregarse aleatoriamente lejos del óvulo o formando una cadena entre ellos. Al acercarse al núcleo, los pétalos se iluminan con una agradable luz solar que se tamiza a través de la cuerda natural que los cubre, creando un momento mágico y misterioso.

Representado a través de diferentes modelos de moqueta Interface, los pétalos movidos por el viento, como en los jardines, caen al pavimento formando un seductor tapete de tonalidades rosas, marrones y grises.

1 SAKURA PANEL

Sakura / Eduardo Covelo, Xavier Zanuy, Arcadi Martín

Arecal / Mª Alicia Alvarez, Aymee Cedano, Laura Hasbún, Karla Nuñez.

Tomando el árbol de la Palma como metáfora, por su textura tanto del tronco, como de sus hojas, por su vocación de punto central, por la calidad de luces y sombras que dan en conjunto, se genera la idea de construir un refugio.

Un refugio configurado a través de la repetición, giro y reflejo de un pattern evocativo de la naturaleza.

2 ARECAL LAMINA

Arecal / Mª Alicia Alvarez, Aymee Cedano, Laura Hasbún, Karla Nuñez.

Shelter / Alberto López, Caterina Mateu, Sebastián Sánchez.

La erosión matérica a tres bloques de madera laminada, da como resultado un apoyo antroposomático en tres calidades de intimidad y niveles de agrupación. Esta topografía se coloca sobre una superficie textil de 9 colores y texturas, del gris al azul, de Interface. kentias y drácenas completan la ambientación.

3 SHELTER LAMINA

Shelter / Alberto López, Caterina Mateu, Sebastián Sánchez.

La Red / Sandra Huertas, Carlos Hernández, Nathalie Cevallos.

Materia lineal plástica (nylon) entrelazada a modo de red. Enredada sobre una estructura de tubo metálico con tiras de leds incorporadas, establece sistema de multi-apoyo para el cuerpo. Plantas de tillansia o clavel del aire van colonizando esta superficie textil. Todo descansa sobre una alfombra modular de tres espesores. Un lugar para la lectura el descanso o la contemplación.

RED A1

La Red / Sandra Huertas, Carlos Hernández, Nathalie Cevallos.

Discoidal / Victoria Brown, Ilkiz Erken, Jacinta Darraidou.

Mediante la observación del espacio a intervenir, llegamos a percibir la necesidad de descanso, de desconexión. Ante la contaminación acústica, visual y de información que rodea al lugar, el objetivo es construir un habitáculo orgánico con características de refugio que permitan una experiencia de evocación líquida. Para ello estudiamos la forma discoidal del erizo de mar.

Imprimir

Discoidal / Victoria Brown, Ilkiz Erken, Jacinta Darraidou.

Labyrinth Focus / Sara Cobas, Laura Ordiales, Helena Rivera, Iria Suárez.

Algo abisal arrastra la mirada hacia su interior y basta un descuido para quedar atrapado en sus revueltas. Nuestro laberinto embauca al individuo para que consiga de este modo volver a encontrarse. El proyecto se conforma a través de membranas, diferentes capas translúcidas que tiñen el espacio con gotas de luz y color. Puede albergar de una a tres personas en un espacio de inspiración.

LABERINTO

Labyrinth Focus / Sara Cobas, Laura Ordiales, Helena Rivera, Iria Suárez.

Copa, Raíz, Follaje / Anna Gil, Andrés Orozco, Montserrat Sala, Francisco Soto.

Copa: Complejidad y orden: organización en altura para generar un orden visual. Luz dinámica y difusa, de trabajo y de contemplación. Raíz: Forma Biomór­fica: surge del suelo para recibir al cuerpo, formas ntropometricas, control visual. Follaje: Patrones biométricos: reminiscencias naturales para la contemplación.

A1

Copa, Raíz, Follaje / Anna Gil, Andrés Orozco, Montserrat Sala, Francisco Soto.

 

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

………. ERGONO…QUÉ ?

Charles Édouard Jeanneret-Gris _ Le Corbusier.

Por Antonio Bustamante, arquitecto.

La imagen (foto 1) que ilustra esta publicación del año 1928 es un ejemplo de dadaísmo aplicado a la publicidad: nos oculta lo que pretende mostrarnos, y lo logra: nos hace rememorar lo que que ha borrado, lo que no muestra. El grafista de esta página es digno de mucha admiración por su hábil dominio del absurdo. Lo que representa la imagen, en cambio, es lamentable: una postura de trabajo sedente en la que la espalda del usuario ha perdido las curvas fisiológicas del humano y adopta las del simio. En la foto (fig. 2) del año 1928, el pintor Josef Albers presenta la misma pérdida de curvaturas de la espina dorsal al sentarse en la bella Wassily.

Foto 1

foto 2

La foto (foto 3) del sentado en el pupitre es del año 1913; la espalda de este sujeto se parece mucho menos a la del mono que la de los sujetos que utilizan el mobiliario de los maestros del Movimiento Moderno. Esta imagen constituye uno de los muchos ejemplos que nos revelan que la postura sedente de trabajo era más sana antes de que el Movimiento Moderno de la Arquitectura y las Artes Aplicadas propagara la “funcionalidad”.

Foto 3

Le Corbusier es una figura importante de la arquitectura y la pintura del siglo XX, y su Poema al ángulo recto (la fig. 4 es una de las ilustraciones) puede tener un interés en estos campos de la cultura, pero la devoción de la ortogonalidad resulta nefasta si se aplica al diseño del mobiliario que induce posturas en el usuario.

foto 4

A los grandes maestros del Renacimiento les cabía en la cabeza casi todo el Conocimiento de su época. A los del siglo XX sólo les cupo una pequeña parte de las ciencias y las disciplinas elaboradas por la humanidad, y entre lo mucho que sus cerebros asimilaron no estaban muy presentes la Biomecánica ni la Posturología.

Obviamente, los maestros del Movimento Moderno que cayeron en la tentación del diseño de muebles ignoraban la Posturología: nunca sospecharon que una postura pudiera ser patógena y que una postura patógena repetida pudiera dañar la salud de sus clientes.

SE ACABÓ EL RENACIMIENTO

Desde principios del siglo XX se fue creando una disciplina que, con el pomposo nombre de Organización Científica del Trabajo (la OCT de Frederick Winslow Taylor), estableció normas para optimizar el rendimiento del trabajo humano.

La palabra ergonomía aparece por primera vez en el libro del polaco Wojciech Jastrzebowki (1857) titulado Compendio de Ergonomia o de la ciencia del trabajo basado en verdades tomadas de la naturaleza.

OCT y Ergonomía son disciplinas que tratan del hombre y de su trabajo, quizás por eso se han podido confundir los objetivos de ambas y se ha entendido que el objetivo de la Ergonomía es adaptar la máquina al hombre para que su trabajo sea más rentable; éste sería el objetivo taylorista de la OCT, no de la Ergonomía.

La Ergonomía no pretende la rentabilidad del trabajo y tampoco se ocupa exclusivamente del trabajo: el afijo ergo hemos de entenderlo como actividad, y el trabajo es una de las posibles actividades que interesan a la Ergonomía.

El HUMANISMO DEL SIGLO XXI

El humanismo, entendido como doctrina o actitud vital basada en una concepción integradora de los valores humanos, no se ha extinguido con el Renacimiento. La Ergonomía puede colaborar al Humanismo del siglo XXI si la definimos como una disciplina que tiene como objetivo la adecuación del medio habitable al habitante del medio.

Antonio Bustamante es  profesor de ergonomía del Postgrado Diseño del Espacio de Trabajo, de ELISAVA , Escola Superior de Disseny  i Enginyeria de Barcelona.

 

 

 

Workshops en DEdT // Atmósferas

por Lluís Peiró, arquitecto.

Texto: Lluís Peiró // Diagramación y diseño: Esteban Granda

El término TIEMPOS LIQUIDOS, que titula el ensayo exitoso del sociólogo Zygmunt Bauman, puede ser un buen marco de referencia para este intento de inquietud teórica que llamamos ATMOSFERAS.  Sus singulares características están en resonancia con este paso de la fase “sólida” de la modernidad a la “liquida” “La incertidumbre ha venido para quedarse”

En la práctica actual de la arquitectura y en las intervenciones en espacios interiores es habitual operar utilizando elementos (dispositivos) concebidos de forma autónoma, sin adhesión directa al contenedor, que tienen capacidad para incidir, sugerir, crear, provocar, conseguir una cierta atmósfera, significando ambientalmente espacios neutros o como contraste en espacios ya dotados de carácter particular.

Se entiende que son elementos (de cualquier tipo y consistencia) que contaminan un espacio alrededor o un espacio interior, dotándolo o afectándolo con una determinada connotación ambiental que podemos llamar atmósfera.

Contenedor y contenido.-

Muchos contenedores, construidos para albergar espacios comerciales, oficinas o grandes superficies se producen a menudo de manera “automática” (lo que Rem Koolhaas ha llamado “espacios basura”), perdiendo en buena parte la capacidad para generar una atmósfera “sensible” (o un cierto confort psíquico) a partir de sus propios elementos constructivos.

Si anteriormente se dijo que la casa da cobijo a las personas, la fábrica da cobijo a las máquinas y el templo da cobijo a los dioses, es frecuente que hoy un mismo espacio neutro pueda cobijar simultáneamente a cuerpos, aparatos y espíritu; o partir de un mismo tipo de espacio para acomodar indistintamente a alguno de ellos.

Esta circunstancia, ha propiciado la aparición de una serie de elementos, pensados para participar en la consecución de una atmósfera determinada sin vincularse directamente con el “contenedor” y por tanto dispuestos para formar parte del “contenido”.

ALGAS, diseño: Ronan Bouroullec, Erwan Bouroullec, foto Vitra.

McLuhan dividía los medios en fríos y calientes según el grado de definición de la información que brindan. Un medio frío es aquel que ofrece detalle, precisión, calidad de reproducción (razón = detalle) y el receptor puede permanecer bastante pasivo.

Un medio caliente proporciona poca calidad, es borroso, tiene mucho grano (emoción = conjunto); exige una participación activa por parte del receptor.

El esfuerzo por interpretar el mensaje, lo que el receptor pone de si mismo en el acto de la comunicación para completar la percepción, la participación en el rellenado de estos espacios en blanco (vacío), es la clave de este asunto.

Trabajo de Lucía Ramos, para el Workshop Atmósferas DEdT.

 

Trabajo de María Silva, para el Workshop Atmósferas DEdT.

Lluís Peiró es Tutor de Proyectos y profesor y del Postgrado Diseño del Espacio de Trabajo, de ELISAVA , Escola Superior de Disseny  i Enginyeria de Barcelona.